“Mis amigos me dicen que tengo un carácter muy de árbitro”, comenta entre risas. Una faceta de su personalidad que no desentona en comparación con sus aspiraciones futuras: quiere opositar para convertirse en policía nacional. A Lorena le gusta impartir justicia. Dar a cada cual lo que le pertenece. Ni más ni menos. Y, para realizarse, ha optado por no renunciar a un deporte “apasionante” que lo es todo para ella. 

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